jueves 3 de diciembre de 2009

En defensa de los derechos fundamentales en Internet

Aunque resido en Irlanda, me sumo hoy al comunicado que sigue, y que circula por Internet, y muestro mi apoyo a este manifiesto.

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:

1) Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2) La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3) La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4) La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5) Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
6) Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7) Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8) Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9) Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10) En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

Este manifiesto, elaborado de forma conjunta por varios autores, es de todos y de ninguno. Se ha publicado en multitud de sitios web. Si estás de acuerdo y quieres sumarte a él, difúndelo por Internet.http://www.microsiervos.com/archivo/internet/en-defensa-de-los-derechos-fundamentales-en-internet.html

miércoles 2 de diciembre de 2009

Contradicciones e hipocresía

Seguimos a vueltas con el asunto del referéndum sobre los minaretes en Suiza. Grupos de extrema derecha en Gran Bretaña, Francia e Italia, entre otros países, han aplaudido el resultado de dicho referéndum y han pedido que también se prohíba la construcción de minaretes en sus respectivos países; aunque, claro está, no se quedan ahí, sino que piden que se prohíba también la construcción de mezquitas, el uso del velo en lugares públicos, que se restrinja la práctica de la religión islámica, que se pongan cada vez más restricciones a la entrada de inmigrantes (¡como si hubiese pocas ya!) y que se aplique más mano dura con los inmigrantes, sobre todo con los musulmanes.

Esto se veía venir. También leyendo los comentarios dejados por internautas en las páginas web de periódicos españoles se puede ver que la gran mayoría de ellos celebran el resultado del referéndum y hacen uso de las consabidas frases e ideas sobre una “invasión musulmana”, la “imposición del Islam” y otras perlas… Sé que incluso algunos conocidos míos estarán de acuerdo con todas estas ideas, tan generalizados están los prejuicios y la manipulación mediática hacia los musulmanes.

Pues bueno, me dispongo aquí, de nuevo, a intentar refutar algunos de esos argumentos:

-La idea más repetida es que, como en la mayoría de los países musulmanes imponen a las mujeres –aunque sean extranjeras- llevar el velo y prohíben la construcción de templos de otras religiones, aquí deberíamos hacer lo mismo, es decir: prohibir el uso del velo en lugares públicos y prohibir la construcción de mezquitas. Pero, ¿qué es eso de practicar lo que criticamos? Si criticamos la imposición en los países musulmanes, ¿cómo podemos defender la imposición en nuestros países? ¿Desde cuándo una imposición se combate con más imposiciones? Un país que se dice democrático no puede reprimir a nadie con la excusa de que el país de origen de estas personas es represor.

-Algunas personas que defienden la implantación de un estado laico defienden la prohibición de construir minaretes o mezquitas como un primer paso –dicen- hacia ese estado laico. “¡Y que prohíban también la construcción de iglesias!”, dicen. Pero vamos a ver: una cosa es un deseable estado laico y otra obligar a que los ciudadanos lo sean. Lo deseable, creo yo, es un estado laico que permita por igual la práctica de todas las religiones de la misma manera que el derecho a no profesar ninguna religión, a ser ateo o agnóstico.

-La mayoría de las personas y grupos de ultraderecha que aplauden la decisión del referéndum suizo y defienden la prohibición de construir minaretes o mezquitas defienden también más controles, y más restrictivos, sobre los inmigrantes y la inmigración. Y hablan de invasión islámica, de que pronto nos impondrán esto o lo otro, y otras letanías de costumbre. Estas personas se olvidan, consciente o inconscientemente, de que la historia de la humanidad es, desde el mismo inicio de los tiempos, la historia de los movimientos migratorios. ¿O acaso los íberos y los celtas nacimos por generación espontánea en un macetero en medio de la Cibeles? ¿Acaso los anglosajones nacieron por generación espontánea en medio de Trafalgar Square? ¿Acaso los estadounidenses nacieron también por generación espontánea en una calle de Manhattan?

-Los más extremistas piden que se expulse a los inmigrantes, o que se expulse a los inmigrantes musulmanes, que se les envíe de vuelta a sus países de origen, u otras lindezas por el estilo. Pero es curioso ver cómo esto vale para algunos inmigrantes pero no para otros: ¿por qué nadie reclama la vuelta de los millones de españoles repartidos por todos los rincones del mundo y que se fueron de España antes de la llegada masiva de inmigrantes?

-Y también generalizan y dan rienda suelta a sus prejuicios, diciendo que todos los (insértese aquí la palabra que se prefiera: musulmanes, marroquíes, argelinos, colombianos, ecuatorianos, etc.) son ladrones, terroristas, extremistas, etc. Pero, puestos a buscar fechorías, podríamos hablar de las que cometimos los españoles en Centroamérica y Sudamérica, donde saqueamos y pasamos a cuchillo a quien nos vino en gana, todo ello en nombre de Dios. O de las que cometieron los ingleses en el país en el que vivo, Irlanda, o en muchos otros rincones del mundo.

P.D. Por cierto, querría haber hablado hoy también sobre el asunto de la saharaui Aminetu Haidar, pero creo que este artículo lo resume bastante bien: http://www.elpais.com/articulo/espana/Aminetu/asiento/Rosa/Parks/elpepuesp/20091202elpepinac_4/Tes

lunes 30 de noviembre de 2009

Suiza dice no a los minaretes


Ayer se sometió a referéndum en Suiza una propuesta de partidos ultraconservadores para prohibir la construcción de minaretes en las mezquitas de ese país. Parece ser que esta iniciativa de prohibir los minaretes ha sido aprobada en la mayoría de los cantones suizos.

La campaña del referéndum ha estado marcada por dos asuntos: la polémica del póster (arriba a la derecha) utilizado por uno de los partidos de extrema derecha como parte de la campaña, en el que se ve a una mujer con el burka y los minaretes dibujados como misiles; y los ataques racistas a algunas mezquitas.

Lamentablemente, esto no hace sino afirmarme en el miedo -que ya he expresado anteriormente en este blog- a la deriva que están tomando las cosas en muchos países europeos en relación con la inmigración, el racismo y la xenofobia, y el respeto a otras culturas, religiones y modos de vida.

Antes de entrar en el asunto más a fondo me gustaría puntualizar algunas cosas: en primer lugar, soy plenamente consciente de que existe el fundamentalismo o integrismo islámico, y de que, como todos los extremismos, es peligroso; en segundo lugar, es cierto también que muchas sociedades musulmanas no han avanzado hacia una separación de poderes como la que existe en la mayoría de los países occidentales, puesto que en muchos países musulmanes no hay separación entre la religión y el Estado; finalmente, soy totalmente contrario a la discriminación de la mujer que se da en muchas sociedades musulmanas.

Dicho esto, debo decir que no me gusta nada la decisión de prohibir la construcción de minaretes en las mezquitas, puesto que considero que uno de los derechos humanos fundamentales es la libertad de culto, la libertad de profesar la religión que uno considere más oportuno –o la de no profesar ninguna-, y la libertad de practicarla. Desde luego, creo que si esta decisión, adoptada por la mayoría del pueblo suizo, es recurrida ante el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo sería derogada, por las razones que acabo de exponer.

Este referéndum, y este movimiento contra minaretes y mezquitas, esconde un profundo miedo y prejuicio ante todo lo que sea musulmán. He estado leyendo algunos de los comentarios en las páginas web de El País, Público y El Mundo y la verdad es que dan miedo: que si “los musulmanes nos están invadiendo”, que si “pronto nos impondrán su religión”, que si “las mezquitas son todas nidos de terroristas”... Por supuesto que es necesario, básico, luchar contra el terrorismo y fundamentalismo islámicos, como lo es luchar contra cualquier tipo de terrorismo y fundamentalismo, vengan de donde vengan... Pero la trampa en la que se cae siempre es generalizar, medir a todos con el mismo rasero: no todos los musulmanes son fundamentalistas (¡o terroristas!), ni mucho menos, por supuesto que no, de la misma manera que no todos los curas y monjas irlandeses son maltratadores pervertidos... Lo contrario es caer en prejuicios ignorantes, en racismo y xenofobia, en discriminación.

¿Por qué no se deberían construir más mezquitas o minaretes si así lo solicitan las comunidades musulmanes que viven entre nosotros? Todavía no he leído ni oído un argumento razonable en contra de las mezquitas o de los minaretes. Si es cierto que en algunas de ellas se promueve el terrorismo o la ‘jihad’ contra Occidente, pues que se tomen las medidas necesarias. Al igual que se tienen que tomar contra cualquier tipo de terrorismo. Pero ojo, no caigamos en la trampa de generalizar y de alimentar prejuicios contra otras religiones o culturas por el simple hecho de ser distintas de la nuestra.

Desde luego, todo este debate sobre diferentes culturas, civilizaciones y religiones es un debate muy complejo, y uno de los asuntos más importantes que van a tener que afrontar los países occidentales en los próximos años.

Hace unas semanas escuché un programa de radio aquí en Irlanda en el que se debatía sobre el uso del velo o burka. Era uno de esos programas en los que llama por teléfono la gente para dar su opinión o relatar sus experiencias. El asunto principal del debate se podría resumir así: en la mayoría de los países occidentales está permitido el uso del velo en lugares públicos; sin embargo, si vas a países musulmanes en muchos de ellos te obligan a llevar velo porque es la práctica común según la cultura de estos lugares; por lo tanto, si en la cultura de nuestros países las mujeres no llevan velo, ¿no deberíamos entonces prohibir el uso del velo en lugares públicos? El mismo presentador del programa defendía esta prohibición, argumentando que si en los países musulmanes obligan a todas las mujeres –aunque sean turistas o no sean musulmanas- a llevar velo, siguiendo esa misma regla de tres nosotros deberíamos prohibir el velo en espacios públicos.

No me gusta el velo, y preferiría que las mujeres llevasen toda la cara y el pelo al descubierto. De igual modo estoy totalmente en contra de la discriminación de la mujer, sea por los motivos que sea. Ahora bien, creo que el problema de fijarse u obsesionarse excesivamente con el velo o burka es que nos puede dar un sentido de (a veces) falsa superioridad moral: no nos creamos que, porque en nuestras sociedades o en nuestra cultura las mujeres no llevan velo, el trato que se les da a las mujeres es perfecto o ideal, porque en muchos casos no lo es. Y si alguien necesita prueba de todo esto ahí están las estadísticas de mujeres asesinadas por sus maridos o compañeros cada año. Lo cual prueba que queda aún mucho camino por recorrer, mucho trabajo por hacer, en nuestra cultura y nuestra educación.

Es cierto que en las sociedades occidentales se ha avanzado mucho más en la lucha por los derechos de la mujer y por su igualdad que en la mayoría de las sociedades musulmanas, eso está claro. Pero existe el riesgo de que al fijarnos excesivamente en el velo nos olvidemos de los problemas que aún quedan por solucionar con respecto a la mujer en nuestra propia cultura.

Y es cierto que en la mayoría de los países musulmanes obligan a mujeres occidentales que viven en o visitan estos países a llevar el velo cuando estén en público. Pero opino que esta no es razón suficiente para que en nuestras sociedades hagamos igualmente uso de la imposición y prohibamos llevar el velo. Creo que en este asunto la libertad personal es lo fundamental, y lo ideal: que cada mujer, esté en un país musulmán o en un país occidental, pueda decidir libremente si quiere llevar velo o no. Opino que la imposición del velo en sociedades musulmanas está mal, porque anula la libertad o elección personal; y por la misma razón, porque también anularía la libertad personal, estoy en contra de la prohibición del velo en los lugares públicos en países occidentales.

Ojalá que la sociedad del futuro sea una sociedad en la que diferentes culturas, creencias, religiones y costumbres convivan pacíficamente, respetándose mutuamente, y sin intentar imponerse las unas a las otras.

En mi ciudad natal convivieron tres religiones y culturas pacíficamente hace cientos de años. Si lo pudieron hacer entonces, ¿por qué no habrían de poder hacerlo ahora? Pero para eso va a ser necesario que todos y cada uno de nosotros luchemos contra nosotros mismos, contra nuestros prejuicios y nuestra intolerancia, no generalizar, y hacer un esfuerzo consciente por intentar comprender y respetar al otro, al que es distinto a nosotros.

viernes 27 de noviembre de 2009

Los abusos de la Iglesia en Irlanda

Al llegar a casa ayer por la tarde me puse a ver las noticias en el canal Euronews, como suelo hacer la mayoría de los días. Pues bien, resulta que la noticia con la que abrían sus telediarios era la siguiente, que cito textualmente del diario Público, en cursiva:

La Iglesia de Irlanda se cubre de vergüenza. La jerarquía católica encubrió los abusos sexuales a niños.

IÑIGO SÁENZ DE UGARTE - CORRESPONSAL - 27/11/2009 00:50

La prioridad era mantener el secreto y evitar el escándalo. La Iglesia católica irlandesa encubrió durante décadas los abusos sexuales cometidos por sacerdotes y contó para ello con la colaboración de la Policía, que nunca se molestó en cumplir con su obligación.

La Iglesia se cubrió ayer de vergüenza al conocerse las conclusiones de un informe encargado por el Ministerio de Justicia irlandés. Entre 1975 y 2004, hasta cuatro arzobispos de Dublín hicieron lo posible para ocultar 320 denuncias de abusos de niños.

"Mantener el secreto, evitar el escándalo, la protección de la reputación de la Iglesia y la preservación de sus fondos económicos" era más importante para la jerarquía eclesiástica que la justicia, según revela el informe.

La Iglesia era muy consciente de lo que estaba pasando. Algunos sacerdotes denunciados eran trasladados a otras parroquias, donde continuaban con su conducta aberrante. La reincidencia era constante. Un solo cura admitió haber abusado de un centenar de niños. Otro dijo que se había dedicado a ello durante 25 años. Nadie los detuvo.

El actual arzobispo de Dublín, Diarmuid Martin, dijo ayer que ni siquiera es suficiente con pedir perdón. "Ofrezco a las víctimas mis disculpas, mi dolor y mi vergüenza por todo lo que les ocurrió". Esta impunidad no hubiera sido posible sin la escandalosa pasividad de la Policía. El informe explica que los mandos policiales no pensaban que lo que ocurriera dentro de centros de la Iglesia fuera de su incumbencia. En ocasiones, al recibir una denuncia, la comunicaban a las autoridades religiosas, pero no se molestaban en iniciar una investigación.

El ministro de Justicia, Dermot Ahern, prometió que los autores de los delitos serán perseguidos, no importa quiénes sean ni cuánto tiempo haya pasado. "Como padre y miembro de esta comunidad, siento repulsión e ira", dijo al presentar el informe. "Repulsión ante estos actos horribles cometidos contra niños. Ira, al ver cómo se trató a todos estos niños y cómo se dejó escapar a los autores de los abusos".

Asegurar los fondos

Kevin McNamara, arzobispo entre 1984 y 1987, fue el primero que ordenó que la Iglesia suscribiera un seguro con el que hacer frente a futuras indemnizaciones, lo que demuestra que los abusos eran ya generalizados. Si llegaban a los tribunales, las autoridades religiosas sabían que habría condenas.

Mientras intentaba asegurar su posición financiera, la Iglesia continuaba ofreciendo protección a los agresores. McNamara incluso devolvió a su puesto a un sacerdote que se reconoció culpable en un caso de abusos en 1983. Y lo hizo a pesar de que existían sospechas fundadas de sus actividades criminales más allá del caso denunciado.


No había castigos. El mismo arzobispo nombró a otro cura denunciado para un cargo en un tribunal eclesiástico de matrimonios.

Debo decir que hace algunos años trabajé en el Ministerio de Educación, durante unos 3 años y medio, en una sección que recibía solicitudes de compensación de antiguos alumnos que habían sufrido lo indecible a manos de estos monstruos, estos degenerados. Muchas de las historias que escuché eran absolutamente espeluznantes y terroríficas. Conocí a mucho de estos ex-alumnos en persona, cuando venían a la oficina a solicitar una copia de su registro escolar (el procedimiento consistía en que primero solicitaban una copia de su registro escolar como evidencia de que habían estado en una de estas escuelas donde el maltrato era generalizado, y luego con la copia del registro escolar podían solicitar compensación económica), y escuché sus historias de primera mano, que ponían los pelos de punta y un nudo en el estómago a cualquier persona. Historias espeluznantes, terroríficas... Tantas personas traumatizadas de por vida, tantas vidas destrozadas...

No se puede generalizar: no todos los curas, monjas o frailes eran maltratadotes o pervertidos, por supuesto, pero un número muy grande de ellos sí lo fue, y además, lo peor de todo esto es que las personas que podrían haber hecho algo, las autoridades religiosas y civiles, decidieron mirar hacia otro lado y hacer como que no pasaba nada.

Se han escrito muchos libros y se han hecho muchas películas sobre este horrible asunto. Recomiendo especialmente dos de estas películas para aquellos que estén interesados en saber hasta qué punto llegaron los abusos y la maldad y monstruosidad de estas personas: ‘Las hermanas de la Magdalena’ (“The Magdalene Sisters”), de 2002, y ‘Los niños de San Judas’ (“Song for a Raggy Boy”), de 2003.

Esperemos que la historia no se vuelva a repetir. Nunca jamás.

jueves 26 de noviembre de 2009

Apuntes breves (4)

Un repaso a la prensa de ayer:

Un niño de dos años llamaba a su madre ‘puta' porque creía que se llamaba así. Su padre lo hacía". Esta frase no ha sido extraída del guión de una película. No es ciencia-ficción. Se trata de uno de los testimonios que recoge el informe Atención de los niños y niñas víctimas de la violencia de género. Esta investigación no trata la violencia física que pueden ejercer los padres sobre sus hijos. Habla de las víctimas invisibles que se esconden tras la violencia de género. Los que permanecen en la sombra cuando un marido pega a su mujer. Los niños".

Espeluznante. Verdaderamente espeluznante. Se ha avanzado algo, se ha logrado algo, pero aún queda un largo, larguísimo, camino por recorrer en este asunto. Anoche vi un reportaje en el canal de noticias Euronews sobre la (mal llamada, por cierto) violencia de género en el que se decía que España ha sido pionera en la UE en este asunto, con la aprobación hace unos años de la Ley Contra la Violencia de Género. Esto es cierto, por supuesto, pero también es verdad que si España ha sido pionera es porque en España este problema es mucho más grande que en la mayoría de los otros países de la UE. Algo falla, y creo que ese algo tiene mucho que ver con la cultura y la educación. Quizás debamos empezar por ahí.

"Las armas de Irak no eran nuestra máxima preocupación". La comisión de investigación sobre la guerra en Londres sigue desmontando las teorías de Bush.

Esto de que las armas de Irak no eran la máxima preocupación de los políticos que decidieron invadir este país es algo que sabía desde hace bastante tiempo todo aquel que quisiera ver. Lo de esta comisión de investigación está muy bien, sí, pero (llamadme idealista o utópico) por una vez, aunque sólo fuese por una vez, me gustaría ver a personas como Bush, Blair o Aznar sentados en el banquillo de los acusados, respondiendo por las miles y miles de muertes inocentes que sus decisiones han causado.

"La banquera 'Robin Hood'. La directora de una sucursal bancaria en Alemania sacaba el dinero de las cuentas de los clientes más ricos para ingresarlo en las de los más pobres. La directora de una sucursal del banco VR Bank en Bornheim, un pueblo de 1.500 habitantes muy cerca de Bonn, ha sido condenada a dos años de cárcel y a devolver 1,1 millones de euros por sacar dinero de las cuentas de sus clientes más adinerados e ingresarlo en las de los que menos tenían.

Lo que ha hecho esta señora es delito, por supuesto, porque el dinero no era suyo. Pero cuando tantos banqueros en todo el mundo que han hecho lo contrario, es decir, robar de los pobres para dárselo a los ricos, no sólo no han sido castigados sino que han sido premiados, le entran ganas a uno de gritar: ¡déjenla en libertad y háganle un monumento a esta señora!

"EEUU no firmará el Tratado contra las minas antipersona. La Casa Blanca dice que no podría asegurar su seguridad ni la de sus aliados si se adhiere al pacto".

Lamentablemente, hay cosas que no cambian nunca, se llame el Presidente de los EEUU Bush u Obama…

"Casi 8,4 millones de espectadores vieron anoche el Barcelona – Inter".

Vale, pero yo creo que más que por interés por el partido, si lo vieron fue por comprobar si Henry volvía a jugar tan bien al baloncesto como lo hizo en el Francia-Irlanda…

miércoles 25 de noviembre de 2009

Llueve sobre mojado

Hablaba hace unos días sobre la mano de Henry en el partido Francia-Irlanda clasificatorio para el Mundial de Sudáfrica del año que viene, y que dio a Francia la clasificación para el mismo. Y mencionaba lo enfadados y enojados que estaban los irlandeses por este asunto.

Comentaban algunos periódicos estos días que la reacción de la sociedad irlandesa, reacción que ha sido en su mayor parte educada y correcta a la par que enojada e irritada, no se debía solamente a la mano de Henry y sus consecuencias, es decir, la eliminación de Irlanda del Mundial, sino que se debe también al malestar general que ha estado presente durante el último año en la sociedad irlandesa, a causa sobre todo de la crisis económica y del reverso de fortuna que ha sufrido este país en los últimos tiempos, en gran parte muy similar a lo que ha ocurrido en España.

Este malestar se debe principalmente a dos hechos. Por un lado, el hecho de que durante los últimos 15 años Irlanda tenía un nivel de vida muy alto; la economía funcionaba de manera ideal, con pleno empleo; abrían nuevos negocios, fábricas y oficinas todos los días; tiendas, restaurantes, bares, etc. estaban llenos a todas horas, todos los días de la semana; el boom de la construcción parecía imparable... Y ahora todo esto ha cambiado: negocios y fábricas cierran a diario, las colas del paro aumentan, gente joven comienza a emigrar como lo hicieron en los 80, nuevas urbanizaciones enteras permanecen vacías y las arcas del Estado recaudan mucho menos de lo que gastan... Llevamos un año de huelgas, manifestaciones, protestas... Como en muchos otros sitios. Y por otro lado, el hecho de que el Gobierno y su manera de afrontar (o no afrontar, depende de cómo se quiera ver) la crisis está siendo muy discutida y está encontrando una gran oposición, hasta el punto de que el partido que está en el gobierno (el Fianna Fáil, teóricamente de centro-izquierda) se encuentra en su nivel de apoyo más bajo de toda la historia, mientras que la oposición sube enteros día a día.

Y se percibe claramente en las calles este malestar general, este enfado de la gente. Se podría casi decir que el estado general del país es de depresión, de desánimo, y se añoran los viejos días del boom económico que ahora tan sólo parecen un espejismo lejano en el tiempo.

O sea que lo de la mano de Henry tiene una segunda lectura aparte del hecho de que Irlanda no estará en el Mundial: ha servido de válvula de escape para que una nación enfadada y desilusionada exprese una vez más su enojo y su malestar. Llueve sobre mojado.

lunes 23 de noviembre de 2009

10 años sin Enrique Urquijo


El 17 de noviembre pasado se cumplieron 10 años (¡10 años ya, qué rápido pasa el tiempo!) de la muerte de Enrique Urquijo, el líder y cantante de Los Secretos.

Recuerdo que no me enteré de la noticia de su fallecimiento hasta varias semanas más tarde cuando estuve de vuelta en mi tierra de vacaciones, ya que por aquel entonces no tenía acceso a Internet y andaba algo desconectado de lo que pasaba por España. Me lo dijo un amigo mío en un bar de nuestra localidad, y recuerdo que me cayó como un jarro de agua fría y que no salía de mi asombro.

Enrique Urquijo era en mi opinión uno de los mayores talentos del pop-rock hispano. Un genio absoluto a la hora de componer melodías inolvidables y letras muy poéticas y personales.

Como muchas otras personas de mi generación, crecí escuchando sus canciones en la radio, en la tele, en bares y discotecas... “Déjame” fue todo un hito... ¡Cuántas veces la habremos bailado en la discoteca local en las fiestas del instituto!

Los Secretos compusieron muchas de las mejores canciones del pop español de los 80 y los 90: ‘Déjame’, ‘Sobre un vidrio mojado’, ‘La calle del olvido’, ‘Quiero beber hasta perder el control’, ‘Volver a ser un niño’, ‘Ojos de gata’, ‘Qué sólo estás’, ‘Pero a tu lado’, ‘Y no amanece’, ‘Agárrate fuerte a mi María’, ‘Amiga mala suerte’... Inolvidables.

Empezaron con un sonido a medio camino entre el rock’n’roll y estilo ‘new wave’ de los 80, y de ahí evolucionaron hacia el country-rock y las rancheras... Y Enrique Urquijo expandió aún más su sonido cuando creó otro grupo, Enrique Urquijo y los Problemas, que se adentró en la canción de autor, el fado y los corridos mejicanos, entre otros estilos.

Enrique Urquijo era una persona triste, melancólica, con tendencia a la introspección e incluso a la depresión. Una persona a la que le costaba muchísimo encontrarse a gusto en el papel de estrella pop, que no llevaba demasiado bien lo de la fama... Una personalidad compleja, difícil, dual incluso, con una sensibilidad a flor de piel. Y todo esto se reflejaba en las letras de sus canciones, hermosamente tristes, y que hablan de rupturas sentimentales, del precio de la fama, de tristeza y dolor, de lo difícil que le resultaba ser feliz, de cómo muy a menudo él mismo era su peor enemigo...

Ojos de gata’ es sin duda alguna una de las canciones más hermosas que he escuchado en toda mi vida. Los primeros versos de la canción son los mismos que los del tema ‘Y nos dieron las diez’ de Joaquín Sabina, porque Sabina y Urquijo, que eran buenos amigos, la empezaron a escribir juntos en un bar, y acordaron que cada uno de ellos intentaría acabar la canción por su cuenta. Sabina escribió una canción alegre, en la que el protagonista acaba con la chica, mientras que Enrique Urquijo escribió un tema más acorde con su personalidad, en el que el protagonista acaba borracho y sin poder estar con la chica, incapaz de aceptar la fama.

Se me pone un nudo en la garganta cada vez que escuchó el verso ‘no quiero si desaparezco que nadie recuerde quién fui’ en la canción ‘Agárrate fuerte a mi María’ (que dedicó a su hija María). También me pasa lo mismo en esta misma canción con el verso “volveré a por ti algún día, escaparemos de aquí”: la promesa a su hija que nunca pudo llegar a cumplir.

No hay mejor homenaje que escuchar sus canciones, disfrutar de su poderosa voz, emocionarse con sus letras... Si a alguien le apetece leer algo sobre Enrique Urquijo recomiendo la biografía ‘Adiós tristeza’ de Miguel A. Bargueño.


Ojos de gata – Los Secretos

Fue en un pueblo con mar

una noche después de un concierto

tú reinabas detrás

de la barra del único bar que vimos abierto.


-“Cántame una canción al oído

te sirvo y no pagas”,

-“sólo canto si tú me demuestras

que es verde la luz de tus ojos de gata”.


Loco por que me diera

la llave de su dormitorio

esa noche canté

al piano del amanecer todo mi repertorio.


Con el "Quiero beber"

el alcohol me acunó entre sus mantas

y soñé con sus ojos de gata

pero no recordé que de mí algo esperaba.


Desperté con resaca y busqué

pero allí ya no estaba

me dijeron que se mosqueó

porque me emborraché y la usé como almohada.


Comentó por ahí

que yo era un chaval ordinario

pero cómo explicar

que me vuelvo vulgar al bajarme de cada escenario.


Pero cómo explicar

que me vuelvo vulgar al bajarme de cada escenario.